Me ha vuelto a pasar. Por confiar en una empresa española me ha vuelto a suceder. Y es que en este pais hay muy pocas personas y empresas en las que se pueda confiar, y en temas de Internet se pueden contar con los dedos de la mano.

Os pongo en antecedentes. En mi empresa contratamos un servidor dedicado con Cartagon el día 4 de Mayo. Después de resolver todas las dudas con el comercial, nos mandan el contrato, lo examinamos y decidimos darlo de alta. No es precisamente barato, pero las condiciones no están mal. Buscabamos sobre todo un alojamiento en un centro de datos fiable y seriedad en la empresa, que estuviera en España.

No tardan en comenzar los problemas:

El día que nos tenían que entregar el servidor (después de dos semanas de la contratación, que ya es tiempo), nos dicen que por error han enviado los datos de acceso a otra dirección de correo, y que esa persona ha entrado y ha cambiado los datos del servidor. Van a tener que reinstalar el servidor completo, ya que se ha visto comprometida la seguridad. Al final resulta que el técnico se había equivocado introduciendo las claves que les habíamos proporcionado. Lo dejamos pasar porque se trata de un error humano. No presentamos queja.

Cuando nos proporcionan todos los datos de acceso, lo único repetido constantemente es que los manuales estan en el área de soporte de Virtuozzo. Virtuozzo es una solución de virtualización de SWSoft que funciona con sus propias plantillas para poder instalar software. No nos proporcionan las plantillas (aunque pagamos una licencia que las incluye), ni instrucciones de como conseguirlas. Al final la única solución es bajarselas del eMule.

Cuando se produce la contratación, se especifica que la licencia de SWSoft (tanto de Virtuozzo como de Plesk) incluye soporte. Que en caso de problema, nada más que tenemos que reportar el número de licencia en un ticket en la página de SWSoft. Cuando abrimos el primer ticket por un problema con la instalación de plantillas, en SWSoft nos dicen que nuestra licencia no incluye soporte y que hay que pagar con él. Posteriormente nos informan en Cartagon que no tenemos ningún tipo de soporte que no sea pagando, eso sí, una vez que ya hemos firmado y pagado.

Lo mejor es cuando desaparecen los VPS’s del panel de control (!!). Llamamos y nos dicen que es un “bug” de Virtuozzo, y que además sólo nos pasa a nosotros. La solución es que empleemos el acceso SSH. ¿Y entonces para que pagamos una licencia de panel de control?. Ese día abrimos un ticket de soporte porque además tenemos un problema con las IP’s y (¡Oh, Sorpresa!) nos responden el ticket de soporte informandonos que no han podido acceder con los datos que les hemos dado y que además nos tienen que cobrar 120 € por el ticket de soporte (un soporte pésimo, por cierto, y que además no nos soluciona nada).

Ante esto, decidimos que queremos dar de baja el servicio. Un servicio por el que pagamos más de 3000 € anuales. Nos responden (como si fuéramos delicuentes, por cierto) que si queremos darnos de baja, tenemos que comunicarlo 45 días antes, pero que además tenemos que pagar un 30 % de un año restante de servicio, es decir, más de 1000 €. Y eso cuando sólo hemos estado dos meses y el servicio ha sido nada más que regular.

He de aclarar que en ningún momento se nos aclaró que existía un servicio de permanencia mínimo, y que además, éstos se cobran por el hecho de que existe algún tipo de promoción o bono en las telecos. En nuestro caso, abonamos siempre las tarifas estándar sin ningún tipo de reducción.

Lo más curioso de todo este asunto es que no se han molestado en intentar mantener los clientes ni su servicio. Ni siquiera un: “Vamos a compensaros por los fallos, o vamos a pediros disculpas”. En todo momento se hace hincapié en que la culpa es nuestra y que ahí tenemos la puerta.

Eso me lleva a pensar que probablemente es otra de estas compañías que invierte más en abogados que en calidad de servicio al cliente, dado que con nosotros han hecho un gran negocio estando solo dos meses.

Conclusión: Hay que tener cuidado con los ISP’s. Entré en Cartagon como recomendación de una persona a la que, obviamente, ahora recomendaré que se vaya, en cuanto pueda. Mientras estas y no te ocurre nada, eres feliz, pero en cuanto tienes algún problema, la billetera es lo único que interesa.

Actualización: El culebrón con Cartagon, continúa. Pincha en el enlace.