Los incentivos y subvenciones como freno a cualquier cosa
Tenía ganas de hincarle el diente a este tema.

Es mi segundo post en la categoría entrepreneurship y creo que es uno de los temas que más importancia tiene a la hora de crear una empresa, las subvenciones, incentivos y variadas ayudas que puedes obtener por el hecho de crear la empresa.
A priori todo esto puede ser ventajoso, pero en un pais como el nuestro que inventó el timo de la estampita y nos obsequió con el Dioni, esto se convierte en un auténtico freno a cualquier tipo de iniciativa que quieras emprender. La gente se pierde en mareas de papele, subvenciones, BOJAS, BOES y miles de firmas. Cuando habías encontrado la subvención que más te convenía, alguien te comenta que hay una subvención mejor, pero que requiere una semana más de papeleo. Cuando ya tienes lista esta, a alguien se le ocurre comentarte que ¿Por qué no solicitas esta otra?. Esto se convierte en un cuento de nunca acabar. Angel lo explicaba muy bién.
Al final todo se convierte en una perdida de tiempo, y cuando llevas varios meses, ya estas dentro de la red. No puedes pensar en una idea nueva sin que pienses en como pedir una seubvención, un incentivo o la hora, pero que te den algo. Ya no realizas un plan de empresa basado en la viabilidad de tu producto, en su calidad y en la competitividad, sino en cuanto le puedes sacar en matería subvencionable. Al final todo se convierte en una inmensa perdida de tiempo. Y esta es la realidad del mundo empresarial en España.
Y como no hay nada mejor para perder el tiempo que un cuento, aquí va uno de cosecha propia:
“Guillermo siempre ha sido un chaval inquieto. A sus treinta y pocos años ha conseguido terminar la carrera de económicas y hacer un master en administración de fincas de jeques árabes (Administration of external business, University of Heinz). Durante su master, conoció a Adso, que a sus veintisiete años gozaba de una sana licenciatura en filología hispánica.
Durante las calurosas tardes en la Universidad de Heinz, ambos fueron entablando amistad , y de pronto se dieron cuenta de que sus ideas eran muy parecidas. Guillermo hacía de maestro vital para Adso, para el cual, el mundo empresarial era un completo desconocido. Varias semanas después de terminar su master, y a consejo de amigos comunes, Guillermo y Adso decidieron embarcarse en el mundo empresarial. Juntos habían creado una máquina que era capaz de erradicar el hambre en el mundo.
Su primer paso sería comprar el dominio de Internet, pero cuando fueron a pagarlo, descubrieron que no tenían tarjeta de crédito. Al día siguiente quedaron en el banco para hacerse una, y cuando le estaban comentando a la cajera para lo que lo iban a usar, esta les recomendó un servicio de asesoramiento gratuito para emprendedores.
Dicho y hecho, se presentaron alli, con la mala suerte que descubrieron que solo les atendían mediante cita previa. Esperaron dos semanas a que llegara el día, y después de firmar el registro, les atendía una muchacha muy amable que se presentó como “Técnico en emprendedores”.
Ella les recomendó solicitar una subvención que había para dominios en Internet, y que además te daban un año de asesoramiento gratuito sobre el pelaje de gambas tigre. Dos semanas después, nuestros protagonistas se presentaron con el papeleo necesario: “Fotocopia del D.N.I., Formulario relleno, cartilla del paro, certificado de penales, una foto del Rey y un vaso de sangre de mono”.
En esta ocasión les atendió un chico que les comentó que si se constituían en empresa, también podrían optar a una subvención por la cual estarían absueltos por la gracia de Dios y de la reina Madre de pagar impuestos de retención fiscal durante un año. Adso miraba inquieto a este nuevo personaje, pero decidieron que aportarían la documentación complementaria. Certificado expedido por Wally de que nunca habían tenido pensamientos impuros y los tres formularios respectivos. También debían llevar un certificado de haber constituido la empresa, para ello sólo debían dirigirse a Hacienda, solicitar el modelo 036 por triplicado, rellenar uno simplificado por cada uno de ellos y uno complicado por la empresa. Solcitiar el CIF provisional, abrir la cuenta del banco con este, depositar el dinero en concepto de capital social, pedir un justificante, e ir al notario a firmar los papeles de constitución de la empresa.
Una vez estuvo todo el papeleo, descubrieron que si además tenían más de 35 años, nunca habían vestido trajes de gitana y habían sacrificado a menos de 12 vírgenes, también podrían optar a un incentivo a fondo perdido de 3000 €, y si también escogían una forma empresarial del tipo Sociedad Limitada Nueva Empresa, se beneficiarían de unas condiciones fiscales inmejorables.
Cinco años después, Guillermo y Adso, siguen rellenando papeles para obtener subvenciones e incentivos. Han recomendado a mucha gente montar una empresa, ya que si tienes el valor de esperar lo suficiente y tener el suficiente valor, no hace falta trabajar, y al hambre en el mundo, que le den por….
Años después, aprovecharon todos los papeles recopilados de formularios, marketing a costa del erario público y otras e hicieron una película de gran renombre. Si quereis saber lo que ponía en las hojas con aquel veneno que te ponía los dedos negros, solo tenéis que acercaros: “Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa”.

Las subvenciones como freno a la innovación…
[C&P] …les recomendó solicitar una subvención que había para dominios en Internet, y que además te daban un año de asesoramiento gratuito sobre el pelaje de gambas tigre. Dos semanas después, nuestros protagonistas se presentaron con el pap…